Mortificación

Decís que en el Opus Dei utilizáis el cilicio o dormís una vez por semana (algunos) en tablas por amor a Jesucristo. Yo me pregunto, pues, qué es el amor por vosotros? El amor, aceptado como realidad general y desde un punto de vista podríamos decir “objetivo”, es algo que nos da placer, bienestar, felicidad y nos quita del dolor. Para vosotros el amor es tortura. Creéis que vuestra madre estaría contenta si vosotros os cortaseis una mano y le dijerais: “mamá, lo hago porque cuando yo nací tú tuviste que pasar dolores muy fuertes y por ello te demuestro mi amor automaltratándome”? Realmente creéis que Jesucristo os agradece ese maltrato hacia vosotros mismos? O es una excusa para auto compadeceros? Realmente, me parece algo enfermizo, aunque evidentemente lo respecto.

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Querida morena:
COmo tu bien dices nacemos con dolor: si no pregúntaselo a tu madre.
EL niño sufre al nacer un trauma, que es el que le hace vigorizar sus pulmones ponerlos en activo, y por eso respira y llora.
Es el primer acto del hombre sobre la tierra.
Y esta vida es un valle de lágrimas. Nos guste o nos disguste: no se puede ir por la vida buscando en exclusiva el placer, o el no dolor por que eso no existe.

Pienso que tu generación va a ser una generación superfloja: no se le ha enseñado la palabra sacrificio: no saben nada que no sea YO-MI-ME-CONMIGO-EN SINGULAR. Los otros, tu , el… no tiene nungún significado: Y los demás, ellos, vosotros, es conjugar el verbo AMAR.
Y amar supone sacrificio: olvidarse de uno mismo para darse a los demás. Y en esa entrega el yo debe estar por debajo de los pies.

Considera lo que pones, y lo que te digo, y busca la solución.

rituales que no estan dentro del contexto canonico

Deseo hacer una pregunta a todos los contactos /espero su contestacion: Buenos dias a todos. Pienso y deseo hacer una pregunta a todos los que viven en el amor en maria y en su hijo jesus cristo vivo. pregunta: " ¿ Estan de acuerdo con ciertos grupos e instituciones y comunidades del "OPUS DEI" que utilizan rituales que no estan dentro del contexto canonico tales como: llevar un ayuno riguroso por dias, autoflajelarse hasta expulsar sangre, imposiciones de coronas de espinas a sus fieles causandoles intensos dolores y heridas, separacion de la familia porque segun ellos ahora son su verdadera familia, y lo mas lamentable inducion a tomar ciertos medicamentos tales como el valium etc. segun sus superiores o sacerdotes para bajar el libido y poder alcanzar la purificacion? Pues yo como catolico consagrado estoy trabajando en un gran articulo que publicare y les enseñare lo que sucede actualmente en españa a espaldas y a oscuras de las autoridades eclesiasticas. el articulo sera enviado a varias paginas y como ultima instancia a el vaticano con el fin de que pongan amonestacion y paren esta crudas practicas que algunos grupos de esta comunidad estan realizando. creo que esto no fue lo que fundo el padre jose maria E. y sera denunciado ante los medios por autorizacion de los propios afectados. esperando pronta solucion. saludos y espero que me ayuden a difundirlo y darlo a conocer porque esto no es de dios. ya que esto lo que analizamos, se le conoce como "FANATISMO Y LUNATISMO RELIGIOSO" jork
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good morning to ask a question and I wish all who live in love in Mary and Jesus Christ his son alive. question: \"Do you agree with certain groups and institutions and communities of Opus Dei who use rituals that are not within the canonical context such as keeping a strict fast for days, autoflajelarse to eject blood, impositions of crowns of thorns causing his faithful severe pain and injuries, separation from the family because they are now, according to his real family, and most regrettable inducion taking certain medications such as Valium and so on. according to their hierarchy or priests to lower libido and to achieve the purification? consecrated as a Catholic because I am working on a great article that we publish and teach them what is happening today in Spain and in the dark behind the Church authorities. The item will be sent to various pages as a last resort to the Vatican in order to put this harsh admonition and stop practices that some groups in this community are doing. I think that this was not the father jose maria estate. and will be reported to the media for the authorization of those affected. waiting for prompt solution. greetings jork
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Mattina Todos.Pienso buona per porre una domanda e auguro a tutti che vivono nell'amore di Maria e Gesù Cristo, suo figlio vivo. domanda: "Siete d'accordo con alcuni gruppi e le istituzioni e le comunità dell'Opus Dei che fanno uso di riti che non sono nel contesto canonica, come mantenere un rigoroso digiuno per giorni e giorni, autoflajelarse per espellere il sangue, imposizioni di corone di spine provocando i suoi fedeli forte dolore e lesioni, la separazione dalla famiglia, perché sono ormai, secondo la sua vera famiglia, e inducion più deplorevole l'assunzione di farmaci, come alcuni Valium e così via. secondo la loro gerarchia o sacerdoti di ridurre la libido e per raggiungere la purificazione? consacrata come un cattolico, perché sto lavorando su un grande articolo che pubblichiamo e di insegnare loro ciò che sta accadendo oggi in Spagna e nel buio dietro l'autorità della Chiesa. L'ordine del giorno verrà inviato a varie pagine come ultima risorsa per il Vaticano, al fine di mettere questo monito duro e fermare le pratiche che alcuni gruppi in questa comunità sta facendo. Penso che questo non era il padre di Maria Jose immobiliare. e saranno comunicati ai mezzi di comunicazione per l'autorizzazione degli interessati. in attesa di una soluzione rapida. saluti Jork
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Perdón, pero esos datos no son verdad.

Lo has sacado de alguna película de fantasía?

me parece algo enfermizo

Decís en el Opus Dei que utilizáis el cilicio o dormís una vez por semana (algunos) en tablas por amor a Jesucristo. Yo me pregunto, pues, qué es el amor por vosotros?
El amor, aceptado como realidad general y desde un punto de vista podríamos decir "objetivo", es algo que nos da placer, bienestar, felicidad y nos quita del dolor. Para vosotros el amor es tortura. Creéis que vuestra madre estaría contenta si vosotros os cortaseis una mano y le dijerais: "mamá, lo hago porque cuando yo nací tú tuviste que pasar dolores muy fuertes y por ello te demuestro mi amor automaltratándome"? Realmente creéis que Jesucristo os agradece ese maltrato hacia vosotros mismos? O es una excusa para auto compadeceros?

Realmente, me parece algo enfermizo, aunque evidentemente lo respecto.
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Morena, estoy segura de que alguna vez has hecho un sacrificio por alguien al que quieres. ¿Eso es enfermizo? No, es generosidad: pensar menos en uno mismo y más en lo que le pueda agradar a quién quieras. La mortificación no es sólo usar un cilicio. Algo que no todo el mundo hace. Yo, al menos, no. Mortificación es sonreír aunque no aptetezca, es acabar bien un trabajo aunque esté cansada, es pasar en vela una noche con algún familiar enfermo, es elegir lo que menos te guste para dejarle lo mejor a los demás, ir de pie en el metro para que la gente mayor pueda sentarse... mil cosas a lo largo del día que para los demás pasan desapercibidas, pero que a una misma le hacen ser más fuerte y no es más que muestra de cariño a los demás.
Lo encaro como una lucha positiva que a mí me hace ser más recia y a los demás la vida má agradable. Estoy convencida que es algo bueno, te invito a probarlo.

Redescubrir el amor misericordioso de Cristo


Mons. Javier Echevarría (prelado del Opus Dei)// L'Osservatore Romano (Roma)

Tres años pudieron convivir los Apóstoles con Jesucristo. Tres años que representaron para todos ellos, salvo para el que le traicionó, una transformación radical de sus vidas. La cercanía al Maestro, la posibilidad de contemplar su ejemplo y de escuchar su doctrina, la amistad personal con Jesús, que les enseñaba a tratar como hijos a Dios Padre, y finalmente el envío del Espíritu Santo, hizo de ellos otros hombres.

Al pensar en los tres años de preparación del Jubileo vienen con frecuencia a mi cabeza aquellos tres años que los Apóstoles pasaron junto a Jesús: con la gracia de Dios, este trienio puede ser para nosotros una oportunidad semejante, si procuramos buscar la cercanía, la amistad, el seguimiento de Jesucristo.

Porque, en definitiva, así cabría resumir la invitación que Juan Pablo II nos dirige en la Tertio Millennio Adveniente: aprovechemos esta gran ocasión de acercarnos a Jesucristo, Verbo de Dios y Redentor del hombre, al conmemorar su Encarnación y Nacimiento. Me gusta recordar a este propósito que el Beato Josemaría Escrivá solía repetir Jesucristo «no es una figura que pasó, no es un recuerdo que se pierde en la historia», sino una Persona viva y siempre actual.

La ayuda de la gracia

Desea el Papa concretamente que dediquemos a Jesucristo el año 1997, primero de la fase de preparación del Jubileo (cfr. Tertio Millennio adveniente, n. 40). Y ha querido el Santo Padre recordarnos que ser cristiano no significa simplemente seguir una doctrina, atenerse a unas determinadas normas de comportamiento. El cristiano sigue a Jesucristo, intenta conocerle y amarle. Lo resume San Pablo con una expresión que posee la radicalidad propia del auténtico testigo: «Sólo importa una cosa: que llevéis una vida digna del Evangelio de Jesucristo» (Fil 1, 27).

Reproducir en nuestra vida la vida de Jesucristo, ése es el ideal de los cristianos: sabemos que es una meta que nos excede, que va más allá de nuestras fuerzas, que no guarda relación con nuestros méritos; pero «nos basta la gracia» (cfr. 2 Cor 12, 9) y no renunciamos a alcanzarla.

Todo esfuerzo por seguir a Cristo, por imitarle, por identificarse con El, es vano si no cuenta con la gracia de Dios. Como consecuencia del pecado, el hombre arrastra una naturaleza herida, y se unen en su corazón grandes ideales y tendencias mezquinas. No somos pesimistas al recordar estas verdades. Los cristianos somos los más optimistas entre los hombres, porque conocemos la fuerza de la gracia y de la misericordia de Dios, pero no somos ingenuos, nos sabemos pecadores.

De la conciencia de la propia limitación nace, espontánea, la humildad y brota, de forma natural, la necesidad de buscar la ayuda de Dios. Por eso, la vida cristiana precisa una asidua y constante meditación de la Sagrada Escritura -especialmente del Nuevo Testamento-, en la oración personal. Requiere espíritu de mortificación y el encuentro con Cristo en el Sacramento de la Penitencia, que nos lava y purifica. Y exige, sobre todo, el trato íntimo con nuestro Señor verdaderamente presente -¡vivo!- en la Sagrada Eucaristía. El dinamismo de la vida cristiana se configura como respuesta libre y generosa del hombre a los impulsos que le llegan del Espíritu Santo.

En la acción de la gracia en el alma, en la presencia del Espíritu Santo en la historia, confiamos los cristianos. Ese es el motivo de esperanza, que permitía exclamar a San Agustín: «Vivamos bien (cristianamente) y los tiempos serán buenos. Nosotros somos los tiempos. Tal como nosotros somos, así son los tiempos» (Sermo, 80, 8).

La celebración del año 2000 está inseparablemente unida al gran tema de la evangelización. Quizá nos hemos planteado en ocasiones alguna de estas preguntas: ¿por qué no es más fecunda la tarea evangelizadora? ¿Por qué no acertamos a presentar a los no creyentes una propuesta que sea capaz de convencer? ¿Por qué, después de dos milenios, tantos desconocen a Jesucristo? ¿Por qué no es más positivo el balance de estos veinte siglos?

«No habría un solo pagano si nosotros fuésemos verdaderamente cristianos». Tal vez estas palabras de San Juan Crisóstomo (In epistolam I ad Timotheum homiliae, 10, 3), no contienen todas las respuestas posibles a las inquietudes que acabamos de señalar. Pero resumen de forma admirable la responsabilidad apostólica de los católicos. Ser verdaderamente cristianos, procurar identificarse con Jesús, significa ser Cristo que pasa. No se conforma el cristiano con ser honrado y cumplidor, pero insípido en el trabajo y en las relaciones familiares y sociales. Con la gracia del Espíritu Santo, toda nuestra conducta ha de hacer presente a Cristo entre los hombres.

Desde esa perspectiva, podríamos volver del revés las preguntas que antes formulábamos; es más, considero que, en justicia, deberíamos plantearnos interrogantes de este otro tenor: ¿Pueden las personas con las que convivimos descubrir con facilidad a Cristo en nosotros, o deben esforzarse para reconocerle en nuestro comportamiento, porque lo escondemos con actitudes de pereza, de egoísmo, de mal carácter? ¿Somos para los demás luz, consuelo, descanso, estímulo, ayuda? ¿Nuestros colegas de estudio o de trabajo reciben de nosotros la luz de Cristo, su comprensión y su exigencia?

Estas preguntas y otras similares pueden comparecer en la intimidad de la oración, porque nos ayudan a realizar una labor de examen de conciencia, que desemboca en resoluciones concretas, coherentes, comprometidas. Propósitos que nos ayudarán a sentirnos responsables de esta época que nos ha tocado vivir. En este mundo nuestro, los cristianos hemos de seguir siendo fermento, no tanto como maestros cuanto como testigos, plenamente inmersos en todas las realidades nobles, las profesiones, los ideales, los afanes y preocupaciones de los demás ciudadanos, con los que deseamos construir la sociedad y la cultura.

El Padre del hijo pródigo

La Tertio Millennio Adveniente nos ofrece una hermosa meditación de la parábola del hijo pródigo, que simboliza el camino de conversión al que están llamados todos los cristianos. La meditación de esas páginas del Evangelio (cfr. Lc 15, 11-32), nos llena de admiración agradecida ante el inmenso Amor de Dios Padre.

Porque siempre es tiempo de conversión. En la parábola se nos cuenta la trayectoria de dos hijos, y los dos necesitan convertirse. El pequeño porque ha usado su libertad para alejarse del amor de su padre, buscando la felicidad en un lugar equivocado, encontrando solamente la amargura. Y el mayor porque ha permanecido junto a su padre con un amor sin libertad, más como siervo distante que como buen hijo y hermano.

No presenta la parábola un tercer hijo que no necesite conversión: quiere el Señor que nos percatemos de que todos, sin excepción, hemos de fomentar en nuestra alma la búsqueda del amor, el rechazo del propio yo egoísta y enfermizo, la donación en libertad. Como enseña San Agustín, "para los enfermos vino Cristo, y a todos los encontró enfermos", de manera que "creerse sano es la peor enfermedad" (Sermo 80, 4 y 3). Todos necesitamos convertirnos cada día. Y, para todos, este tiempo de preparación al Jubileo del año 2000 es una gran oportunidad de "conversión y de renovación personal" (Tertio millennio adveniente, 42).

El Sacramento de la Penitencia es el medio más seguro de conversión. Nos lo recuerdan estas palabras de Juan Pablo II: «No hablan de la severidad de Dios los confesonarios esparcidos por el mundo, en los cuales los hombres manifiestan los propios pecados, sino más bien de su bondad y misericordia. Y cuantos se acercan al confesonario, a veces después de muchos años y con el peso de pecados graves, en el momento de alejarse de él, encuentran el alivio deseado; encuentran la alegría y la serenidad de la conciencia, que fuera de la confesión no podrán encontrar en otra parte» (Juan Pablo II, Homilía, 16-III- 1980).

El Sacramento de la Reconciliación es el sacramento de la alegría. Los cristianos vivimos alegres porque nos sabemos hijos de Dios, hijos muy queridos. Con la alegría de su vida, con su optimismo, los cristianos han de recordar, en todos los ambientes, que en Jesucristo se encuentran todas las respuestas a los anhelos más profundos del corazón del hombre.

Confiemos filialmente a la Virgen, Madre de Cristo y Madre nuestra, todo el fruto sobrenatural que deseamos que madure en estos años, con motivo del Jubileo de Nuestro Redentor: Madre Santa, haz que se cumpla en cada uno de nosotros la voluntad de Dios. ¡Que se abra la tierra a la llamada universal a la santidad! ¡Que en muchos corazones se opere esta profunda y gozosa transformación que, acogiendo a Cristo, da un nuevo sentido a la vida! Sancta Mater, istud agas! (De la secuencia Stabat Mater, en la fiesta de los Dolores de la Virgen).

Sin la caridad no vale la mortificación

Hola, la verdad todo esto me parece muy interesante, desde mi experiencia personal soy una persona que practica ciertos actos de mortificación y estoy de acuerdo en muchas de las cosas que dicen mis hermanos anónimos. NO soy de Opus Dei, y para mi es aceptable la mortificación de la carne en el sentido de morir a si mismo y sobre todo a los deseos pecaminosos producto de la concupiscencia del hombre. Mas sin embargo no debemos caer en desviaciones y fanatismo, pues la mortificación no es un fundamento para tener un acercamiento o relación intima con Dios, pues bien lo dijo Jesucristo no quiero sacrificio sino MISERICORDIA, y uno debe aprender a ser misericordioso con uno mismo para ser misericordioso con los demás pues Jesús también dijo AMARAS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO, seria un error pensar que la mortificación nos acerca mas a Dios pues Jesús se apartaba y robaba horas de la noche para hablar con el Padre, Dios nos da el Arma mas poderosa para acercarnos a El y es la oración Jesus dijo:"Vigilen y oren para no caer en tentación", la mortificación es necesario para el dominio del cuerpo facilitando nuestra vivencia en la voluntad de Dios. Ahora me gustaría recordar las palabras de San Pablo para aquellos que han desviado el verdadero sentido de la mortificación SI ME FALTA EL AMOR NO ME SIRVE DE NADA, ahora si la practica de la mortificación no hace vivir en la voluntad de Dios y mucho menos no hace nacer la caridad (amor)para con el prójimo manifestado en un testimonio de vida en lo cotidiano, yo diría a igual que Santiago la practica de la Fe sin obra es muerta así mismo la practica de la mortificación sin AMOR es muerta y seria un error pensar que lo hacemos para la redención de nuestro pecado pues la redecion solo la da Cristo El es único mediador entre Dios y el Hombre, solo por medio de El se nos da la redención no por nuestros meritos y obras. Si por medio de la práctica de la mortificación no obtenemos los frutos del Espíritu Santo (Caridad | Gozo | Paz | Paciencia | Mansedumbre | Bondad | Benignidad | Longanimidad | Fe | Modestia | Templanza | Castidad) y sobre todo amor y compresión a la forma de vida de los pobres seria una mortificación basada en un egocentrismo cuya intención de la practica es sentirse mejor con uno mismo que buscar el agrado y misericordia de Dios. A ejemplo de los Santos ellos se mortificaron para aprender a no secundar los deseos pecaminosos pidiendo la gracia vital y necesaria, el paso sucesivo es el “renunciar y huir” de las ocasiones próximas de pecado.
Con respecto a la caridad, es verdad que el amor no se basa en sentimientos si no en una decisión y una entrega, pero también el amor debe ser sincero, porque si no caeríamos en un mal concepto de la caridad, cumpliendo simplemente algo que en nuestra vida se ha convertido en una ley, recordemos que los fariseos creyeron agradar a Dios por el simple cumplimiento de la ley, mas que vivir en un AMOR SINCERO seria un CUMPLO Y MIENTO, recordemos que DIOS CONOCE LO MAS INTIMO DE LOS CORAZONES (Lc 16;15)y LOS OJOS DEL SEÑOR SON 1000 VECES MAS LUMINOSOS QUE EL SOL (Sir 23; 19), el hacer sentir mejor a un hermano no es un sacrificio es un obrar de amor, Jesús no hizo milagros a la fuerza sino que antes el sentía compasión sufría con la persona y a igual que cristo las obras de caridad no es mortificación sino una entrega o decisión a Amar sin condición sufriendo con la persona siendo compasivo como Dios es compasivo, pues todo lo demás seria un fariseismo.
Gracias Jesús Sacramentado les bendiga y nuestra Madre Santa les guarde. Saludos.
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Gracias x sus aportaciones.
Es claro que el Amor a Dios baña todas las acciones, para llegar a la santidad.

Bienvenidos al Foro!

El cílice no complace a Dios

DESDE MI PUNTO DE VISTA ESTO DE USAR EL CÍLICE (O CUALQUIER INSTRUMENTO DE AUTOFLAGELACIÓN UTILIZADO EN EL OPUS DEI) SON DE LAS COSAS QUE EN LUGAR DE "COMPLACER" A TU DIOS, DENIGRAN AL INTELECTO HUMANO...
DE ACUERDO, SI ESTÁS PRACTICANDO ALGÚN TIPO DE "SACRIFICIO" PARA "LAVAR" TUS FALTAS (O PECADOS), QUE NO SEA EN EL SENTIDO LITERAL DE LA PALABRA...
CREO QUE HAY MANERAS CONSTRUCTIVAS Y CREATIVAS DE DEMOSTRAR TU ARREPENTIMIENTO POR LAS "FALTAS" QUE HAYAS COMETIDO, EN VEZ DE CASTIGARTE Y "DISCIPLINARTE" A TRAVÉS DEL DOLOR FÍSICO...
TODO ESTÁ EN LA MENTE... Y CRÉEME... TU DIOS NADA TIENE QUE VER CON ESTO DEL DOLOR... O SI?

SALUDOS...
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Pues si el dolor no tiene nada que ver con la Cruz de Cristo... ya me dirás tú.
Entiendo que no entiendas... pero respeta. A mí me hace mucho bien usar el cilicio y las disciplinas. Pero eso no me quita de cuidar otras mortificaciones más "normales" y más difíciles, como sonreír al que no me cae tan bien o es objetivamente pesado y pelma...
KIKO

Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz: 1931.


Aniv 14/9/1931


Aún resonaba en el alma de nuestro Padre (fundador del Opus Dei) la locución del 7 de agosto de este mismo año —et Ego si exaltatus fuero a terra, omnia traham ad meipsum!—, cuando Dios le muestra el camino de la perennidad de la Obra, por identificación de sus miembros con Jesucristo en la Cruz.

Escribe nuestro Padre en sus Apuntes Intimos: 'Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz: 1931.

¡Cómo me hizo gozar la epístola de este día! En ella el Espíritu Santo, por San Pablo, nos enseña el secreto de la inmortalidad y de la gloria (...). Este es el camino seguro: por la humillación, hasta la Cruz: desde la Cruz, con Cristo, a la Gloria Inmortal del Padre' (Ap. Int. 284).

A quién le importa mi sacrificio?!

Soy Adela y quiero compartir este video, luego podríamos charlar qué les pareció.

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"Ocultarse y desaparecer, que sólo Dios se luzca". Ya lo decía y lo vivía el fundador del Opus Dei; pero ¡cuánto cuesta a veces!
Un saludo, Isa.

El Opus Dei y la mortificación corporal

El Código Da Vinci ha despertado la atención del público sobre la costumbre católica de la mortificación corporal. Michael Barrett, sacerdote del Opus Dei, responde a algunas preguntas.


¿Es exacta la imagen que presenta El Código Da Vinci de la mortificación corporal?


Las descripciones sangrientas de la mortificación corporal que hay en El Código Da Vinci son exageraciones grotescas que no tienen nada que ver con la realidad. Evidentemente, la película busca impresionar, y el uso real que normalmente se hace del cilicio y las disciplinas hubiera resultado demasiado banal. La molestia que causan estos instrumentos es poca cosa: se puede comparar, por ejemplo, a la que comporta el ayuno. No producen sangre, ni heridas, ni nada que dañe a la salud personal o que resulte traumático. Si provocaran daño, la Iglesia no los permitiría.

¿Los miembros del Opus Dei usan el cilicio?

Algunos miembros célibes del Opus Dei usan el cilicio. Se trata de una pequeña cadena de metal ligero, con puntas, que se lleva alrededor del muslo. El cilicio es incómodo –si no lo fuera, no tendría razón de ser–, pero de ningún modo entorpece las normales actividades de una persona, ni mucho menos conlleva derramamiento de sangre.

"La mortificación nos ayuda a resistir nuestra tendencia natural a la comodidad personal, que tantas veces nos impide responder a la llamada cristiana a amar a Dios y a servir al prójimo por amor de Dios".

¿Y qué nos dice de las disciplinas?

Lo mismo que del cilicio. Las usan algunos miembros célibes, generalmente una vez a la semana, durante un minuto o dos. Y no producen sangre, ni perjuicio para la salud, sino sólo una breve molestia. Lejos de lo que puede dar a entender la flagelación a dos manos del monje enajenado de El Código Da Vinci, las disciplinas reales son de algodón trenzado y pesan menos de cincuenta gramos. Cuando los miembros o los antiguos miembros del Opus Dei ven la película, no pueden evitar la risa al asistir a los ritos del monje: es de locos.

¿Ha inventado el Opus Dei el cilicio y la disciplina?

De ninguna manera. El cilicio y las disciplinas, igual que el ayuno y otras penitencias corporales, existen desde hace muchos siglos en la Iglesia Católica. Muchos de los santos más conocidos y estimados, como san Francisco de Asís, san Ignacio de Loyola y santa Teresita de Lisieux, los han usado. En el siglo XX también los han utilizado figuras como san Pío de Pietrelcina, la beata Teresa de Calcuta y el Papa Pablo VI. Algunas penitencias corporales como el ayuno y la abstinencia de la carne siguen siendo de precepto para todos los fieles católicos en determinados días de Cuaresma.


¿Por qué se hacen estas mortificaciones?

La penitencia y la mortificación son una parte pequeña pero esencial de la vida cristiana. Jesucristo ayunó durante cuarenta días en preparación de su ministerio público. La mortificación nos ayuda a resistir nuestra tendencia natural a la comodidad personal, que tantas veces nos impide responder a la llamada cristiana a amar a Dios y a servir al prójimo por amor de Dios. Además, esas molestias voluntariamente aceptadas unen al cristiano con Jesucristo y con los sufrimientos que él voluntariamente aceptó para redimirnos del pecado. El monje masoquista de El Código Da Vinci, que quiere el dolor en sí mismo, no tiene nada que ver con la mortificación cristiana.

¿Qué importancia tiene la mortificación para los miembros del Opus Dei?

A pesar de la morbosa atención de El Código Da Vinci a la mortificación, el papel que ésta juega en la vida de los miembros del Opus Dei es muy secundario. Lo primero, para cualquier católico, es amar a Dios y al prójimo. En coherencia con su propósito de integrar la fe y la vida secular, el Opus Dei enfatiza los pequeños sacrificios, más que los grandes: seguir trabajando cuando uno está cansado, ser puntual, prescindir de algo que a uno le gusta en la comida o en la bebida, no quejarse.

Está muy mal mentir

Está muy mal mentir,espero que sea sin intención de hacerlo estás diciendo una serie de falsedades junto a algo que puede ser verdad. Cuando se dice algo hay que estar muy seguro de lo que se dice.

No me importa que se sepa que me pongo el cilicio, pero en la pierna que me da la gana, y no una hora sino 2 y si quiero más todavía, lo de los sábados y 20 minutos no sé de donde lo has sacado.

De todas formas me gustaría decirte algo. Tendrías que agradecer a todas las personas que hacen mortificaciones, (en el Opus Dei o no) porque esa puede ser tu salvación algún día. De todas formas tocas el punto menos interesante: Esas mortificacones como la cruz del Señor son fruto del Amor. Me acuerdo de un crucifijo, que en una Iglesia no sé donde habían puesto: “Así se ama”. También a ti y a mi y a todos deseo que sepamos amar así. El sacrificio por el amado, sea Dios, la novia, el hijo etc, si no se prueba con el sacrificio, yo desconfío de ese amor.

Te deseo lo mejor y que aprendas a Amar y de esta forma entenderás que la gente sea capaz de hacer sacrificios (los ma´s importantes no son el cilicio, sino los que nos lleven a respetar y amar a los demás. De esta forma entenderás que cualquier sacrificio y no sólo los de los que hacen deportes más duros recorriendo Km con muchos Kilos por guardar el tipo, y con esfuerzo mil veces mayor que el ponerse el cilicio. Dicho sea de paso, alguna vez me he quedado dormido con el cilicio puesto